Envío asegurado Gratis en anillos de compromiso

0

Tu carrito está vacío

febrero 18, 2020 3 lectura mínima

¿Existe alguna diferencia?


La respuesta es sencilla,NO. No existe diferencia alguna. Tanto los diamantes minados, como los cultivados, son diamantes 100% reales. Lo único que cambia es el proceso de creación del diamante.


Existe una analogía perfecta para explicar esto. Imagina que tienes a un bebé concebido de manera natural, y un bebé in vitro. Al nacer, ambos son bebés, ambos son humanos, simplemente cambia la forma en que el bebé llega al mundo.


Para entender cómo se crea un diamante cultivado, es importante saber cómo se crean los diamantes minados ya que el proceso es practicamente identico. Un diamante se crea a través de millones de años expuestos a inmensas cantidades de calor y presión constante. Cuando el mineral está listo, es extraído, cortado y pulido para obtener el diamante que se sentará en la cabeza de tu anillo.


El proceso de creación un diamante cultivado es el mismo, simplemente es recreado en un laboratorio utilizando tecnología de punta. Una semilla de diamante, extraída de lo más puro de otro diamante, es preparada y colocada dentro de una cámara de crecimiento, que se llena de gases ricos en carbono, y la semilla es expuesta a grandes cantidades de calor y presión constante. Esto hace que un proceso de millones de años se reduzca a un plazo de 600 a 1000 horas. Después de crecer, el diamante es cortado con láser para tener mejor precisión y no dañar el diamante. También, gracias al corte láser, sólo se pierde un 1% del material a comparación de un 8% con herramientas ordinarias. Después del corte, es pulido a la perfección para que el brillante tenga el mejor brillo posible.

 

 

El resultado es un diamante que es química, óptica y físicamente igual a un diamante minado. Y, una vez creado, el diamante es certificado y graduado de la misma forma que un diamante minado. Es enviado a alguno de los más prestigiosos laboratorios de gemología, donde es graduado de acuerdo con las 4c’s del diamante (corte, color, claridad y peso).


Los beneficios de un diamante cultivado superan bastante a los de uno minado. Para empezar, su costo es de un 30 a 40% más accesible que un diamante de mina.


Es más ético, ya que su origen es totalmente transparente, a diferencia de un diamante minado, ya que no hay forma de garantizar que un  diamante minado no es un diamante de sangre aun con el proceso de Kimberly, o un certificado de prestigio, esta tarea es casi imposible, ya que no se puede rastrear el origen de un diamante. El diamante cultivado le da más tranquilidad al comprador, ya que conoce el origen exacto de su diamante.


Es completamente Eco-Friendly, porque minar un diamante no sólo tiene grandes costos monetarios, sino que tiene un fuerte impacto sobre el medio ambiente, y si bién, la industria de diamantes minados ha hecho todo lo posible para reducir los daños a ecosistemas, simplemente no es suficiente. Mientras tanto, un diamante cultivado requiere de muy poca energía y aún así, la industria está haciendo lo posible para utilizar métodos de energía limpia, como la energía eólica, para abastecer el crecimiento de los diamantes cultivados.


Si bien los diamantes cultivados comienzan a tener más popularidad. Lo único que importa es tu elección. Lo que es importante para ti y el significado que quieres darle al diamante que compras.


Un comprador puede sentirse atraído al misterioso poder de creación de la naturaleza, y otro puede ser cautivado por el impactante progreso y los increíbles avances de la tecnología.


La elección es tuya, y lo único que importa es recordar que ambos son diamantes, tan reales como el amor que representan. Por eso en Macorina contamos con una amplia selección, tanto de diamantes cultivados, como de diamantes minados, guiándote a hacer la mejor compra para ti.